TERAPIA FAMILIAS SEPARADAS
La vida es movimiento constante, lo que lleva e implica cambio. Las familias han ido cambiando a lo largo del siglo XIX y sobre todo en los años transcurridos del actual siglo XX. Según las estadísticas cada año aumenta el número de familias separadas, yo lo soy y gracias a ello me he especializado como terapeuta familiar.
Por experiencia propia sé todo lo que supone separarse del padre de tus hij@s, “romper” con el concepto o criterio de lo que representa “la familia” tanto para la otra parte, hij@s, familiares, demás personas y uno mismo . Hoy en día muchos son los distintos tipos de familias que existen ¡Afortunadamente!
Sin embargo aún existen resistencias sociales y personales al enfrentarnos a este escenario de familias separadas que repercuten a todos los miembros que la conforman. Son muchas variables las que afectan y hay que tener en cuenta, tanto antes del proceso de separación, durante y después, puesto que a cada persona le afectará de un modo según su forma de ser, carácter, actitud, cómo afrontar las circunstancias que se van dando, surgiendo en el día a día, ante los cambios que vienen derivados de la separación como imprevistos externos que también se dan porque forman parte de la vida.
Sientes que la separación te está superando, estás bloqued@, frustrad@, la impotencia te puede, todo está saltando por los aires y se viene abajo arrastrándote con ello… conozco todas estas sensaciones y tantas más porqué las he sentido muchas veces. ¿Te sientes así?
Es posible separase de muchas maneras, personalmente recomiendo hacerlo desde el amor por los hij@s que nada tienen que ver con la relación de los padres. Sí es posible llevar a cabo una separación cordial y saludable para todas las partes implicadas a través de la terapia familiar.
“Lo que resiste persiste, lo que se acepta se transforma”